Cuando una madre debe enterrar a su hijo

Santa Maria Magdalena de Pazzis Cemetery (detail) Painting by Gwynne Duncan

Cuando una madre debe enterrar a su hijo

Para Rosalita Gonzales

El 20 de septiembre de 2017 fue un día inolvidable. Se suponía que yo y mis dos hermosos hijos, José Miguel y Dominic Ángel viajaríamos a San Lorenzo para celebrar el cumpleaños de mi primo Ricardo. En cambio, el huracán María decidió llegar a Puerto Rico, la isla que los puertorriqueños llamamos “Isla del Encanto”. El día anterior, María pasó por lo que llamamos “La Pared”, también conocida como las Islas Vírgenes. Solo he visto tal destrucción unas cuantas veces en mi vida. Cuando María llegó a Puerto Rico, entró por Humacao y pasó por toda la isla. Mi ciudad natal, la ciudad de Caguas, fue destruida. No sé cómo vamos a reconstruir el corazón de Puerto Rico.

Luego, José, Dominic y yo, comenzamos a caminar hacia el Mercado de José para visitar a algunos miembros de la familia, especialmente a mi tío Lulo y su madre Herminia. Titi Mini tenía 93 años y, gracias a Dios, pudieron evacuar su humilde hogar. Cuando llegamos a la calle Abraham Lincoln y vimos la casa de Titi Mini, mi corazón comenzó a latir rápido y sentí que algo en mi garganta me impedía tragar. Sentí tanto miedo que nunca quiero volver a sentir. La casa en frente también pertenece a mis tíos, pero estaba hecha de concreto y la de mi Titi Mini estaba hecha de madera. De allí, fuimos a la Plaza a comer cerdo, arroz y frijoles, plátanos amarillos y verdes, y pan. También había café y jugos para los niños. Cuando llegó el momento de partir, me dieron 24 botellas de agua para llevar con nosotros. También había un autobús para llevarnos lo más cerca posible de nuestras casas. Los días pasaban como de costumbre. Mis hijos y yo nos quedabamos lo más cerca posible de la plaza para poder comer. Sin embargo, llegó el día en que no había suficiente agua para distribuir a todos y nos fuimos a mi casa sin agua. Esa noche mi hijo mayor, José, tenía sed y bebió agua del grifo. Al día siguiente, estaba vomitando sin parar y se desmayó. Nos llevaron al hospital. Mi “Cheito” contrajo una infección bacterial y murió el 14 de octubre de 2017. Cuatro días después, tuvimos la vigilia y al día siguiente enterré a mi hijo. Mi hermoso hijo tenía 10 años. Su nombre era José Miguel Núñez-González. Nació el 3 de julio de 2007.

Es triste cuando una madre debe enterrar a su hijo en la tierra. Cuando José murió, se llevó parte de mi corazón y del de Dominic con él. Finalmente, FEMA vino a inspeccionar mi casa y me dijo que ya no podía vivir en esa casa.

“La muerte no tiene sentido”

 

La muerte no tiene sentido. No tiene sentido. Solo fui a la otra habitación. No pasó nada. Todo quedó como estaba. Yo soy yo, tú eres tú y la vieja vida que vivimos felices juntos, sin cambios, sin contacto. Lo que somos en la vida, estamos en la muerte. El hogar para mí no es la familia. Habla de mí de la misma manera que solías hacerlo. No cambies el tono de tu voz. No te pongas triste cuando hablas de mí. Ríete de los chistes de la misma manera que lo hicimos nosotros. Ríete, piensa en mí, reza por mí y que mi nombre nunca cambie en la casa que vivimos. Cuando mencionas mi nombre, no me veas como un fantasma. Mi vida sigue como siempre. ¿Qué es la muerte? ¿Es un accidente?

 

¿Por qué no estoy en tu mente? ¿Por qué no me ves? Te estoy esperando muy cerca de esta sala. Todo es bueno. Nada me duele Nada se pierde En pocos minutos podremos estar juntos de nuevo. ¡Qué alegría sería poder reírnos de nuestros problemas cuando volvamos a estar juntos! Este hermoso poema tiene voz.


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8 Comentarios

  1. One of the hardest things I could think of is losing a family member, much less a child. To read your story, and picture the disaster that happened and all the good you were trying to do, and then have such a personal and heartbreaking thing happen to you like this. I feel your pain, and I know this will touch many hearts that read this as well,

  2. For me reading this, the most impactful moment was finding how young Jose Miguel Nunez-Gonzalez was. So touching and a story that people need to hear.

  3. This story is very touching. I love how it talks about what people go through when there are natural disasters. The poem was just very beautiful. I especially love the quote “Death has no meaning” because sometimes death happens out of nowhere.

  4. “What we are in life, we are in death.”
    This line from the poem struck me because your story struck me. “This beautiful poem has a voice.” This poem and that line has a voice because you gave it a voice by writing this story.
    Thank you for sharing!

  5. As parent, I could completely relate to the the title of this great piece – no one should bury their children… In a mass devastation as PR had to face, the lack of a basic needs — such as water, and delayed response, if we can even call it that, from the government to be affiliated with the cause of the death of your 10 year old – is simply unacceptable. This is real life – real stories – real people. I’m deeply sorry for your loss.

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